5 utensilios multiusos que te permitirán viajar ligero de equipaje

SER LIBERTO es viajar ligero de equipaje. En sentido metafórico, pero también en sentido literal. Me gusta vivir la vida de un modo minimalista y, de este modo, poder dedicar a las personas y las cosas importantes el tiempo y el espacio que merecen.

Desde que me fui de casa de mis padres he vivido en siete pisos distintos y, por lo tanto, he sobrevivido a unas cuantas mudanzas. Creo que nunca eres tan consciente de lo absurdo que es acumular cosas como cuando te toca quitarlas toda de su sitio, meterlas en cajas, bajarlas unos cuantos pisos, cargarlas a una furgoneta, bajarlas de esa furgoneta, subirlas unos cuantos pisos, sacarlas de las cajas y colocarlas en su nuevo sitio.

¡Solo de escribirlo ya me canso!

Cuando viajas mucho ocurre exactamente lo mismo. Sacar un montón de cosas de su sitio, meterlas apretujadas en una maleta, arrastrarlas por medio mundo y, posteriormente, devolverlas a su sitio es, sencillamente, ¡un puto rollo!

Por eso, personalmente, cada vez me llevo menos aunque cada vez viaje más lejos y durante más días.

¿Cómo lo hago?

Pues, en primer lugar, pensando muy detenidamente qué voy a necesitar durante el viaje y descartando todas aquellas cosas que antes me llevaba “por si a caso”. Y, en segundo lugar, priorizando aquellos utensilios que pueden servirme para más de una cosa. Es decir, si en lugar de llevarme una cosa para satisfacer cada necesidad que preveo que voy a tener me llevo otra que puede satisfacer 2, 3 o 24 necesidades ¡mi equipaje se reduce un montón!

Te voy a recomendar 5 utensilios multiusos que te permitirán viajar ligero de equipaje:

1-Mochila multiusos

Empezamos por lo más evidente. Una pieza fundamental para cualquier viaje es una buena mochila multiusos. De esas que te puedes subir a la cabina del avión sin pagar (de momento), cómoda para callejear por una gran ciudad y resistente para ir a practicar senderismo incluso debajo de la lluvia. Mira, si eres fan de La Guerra de las Galaxias lo entenderás a la perfección. Imagina que la maleta grande es un poco como la nave nodriza y que la mochila multiusos es una pequeña nave de exploración. ¿Me sigues? La pequeñaja tiene que ser súper ligera, versátil y equipada con lo necesario para afrontar cualquier imprevisto tipo tener que salvar a una princesa o socorrer a un maestro Jedi. Pues bien, con mi mochila multiusos creo que ¡casi me podría ir a explorar Naboo! Se trata de la Gossipboy Mochila multiusos: con 50 litros de capacidad, tiene un montón de compartimentos, es resistente al agua y lleva candado. La puedo usar como mochila, bandolera o bolsa de mano y, la verdad, para un viaje corto es más que suficiente… O sea que ¡olvídate de la nave nodriza si te vas de fin de semana a París!

Más de 4 horas de caminata con la mochila a cuestas, partiendo de Guane, corregimiento del departamento de Santander (Colombia), a 9 kilómetros de la hermosa Barichara.

2-Adaptador enchufe de viaje universal

Sí, no te rías. Parece un poco friki pero mi adaptador enchufe de viaje universal es a día de hoy uno de mis mayores tesoros. Hace un par de años, me volví loco buscando un adaptador por las calles de San Francisco, con las tiendas a punto de cerrar y la batería mi móvil a punto de morir. A la vuelta, decidí hacerme con uno de estos aparatitos. Antes de comprarlo me aseguré que funcionara en todo el mundo, que dispusiera de dos puertos USB (cargador de iPhone y ordenador a la vez) e, importante si viajas a países con redes eléctricas un poco cutres, con protección contra cortocircuitos y sobrecalentamiento.

Paradojas de la vida, te haces una foto en San Francisco delante de una pared que pone “todo en venta” y, horas después, ¡eres incapaz de encontrar una tienda que tenga un adaptador!

3-Toalla de microfibra

Sí, la toalla de microfibra también es multiusos porque la puedes usar un montón de veces durante el viaje tanto para ir a la playa, bañarte en un lago si estás haciendo senderismo o después de la ducha si has ido de acampada o estás en un hotel roñoso… La ventaja respecto a una toalla tradicional es que la microfibra es súper ligera, absorbe mucho más el agua y se seca en un plis-plas. La toalla de microfibra que uso yo, una vez doblada y metida en su funda, ocupa casi el mismo tamaño que mi iPhone.

Esto es Bali. En Asia la toalla igual de sirve para después de darte un chapuzón que para secarte tras un chaparrón imprevisto.

4-E-reader

Soy un romántico, lo admito, y me encanta leer libros en papel (también sigo comprando el periódico en papel y a veces pienso que soy el único), sin embargo el año pasado me rendí a la evidencia: necesitaba un E-reader. Estaba en Irán, de viaje, y a pesar de que aún me quedaban cinco días para regresar a casa ya me había leído los cuatro libros que me había traído en la maleta. Recuerdo que el sol de tarde bañaba el jardín del destartalado pero encantador hotel de Isfahán en el que me alojaba… Y yo, ¡sin nada que leer! Total que, como había wifi, compré en iTunes un par de libros (El hombre más buscado, de John le Carré y La Cueva de Alí Babá: Irán día a día de Ana Mª Briongos) y me los leí en la pantalla del iPhone (no te rías) y pensé que tampoco estaba tan mal. Total que, a la vuelta, me metí en Internet y tras comparar precios y calidades me decidí por el E-reader de Kindle con pantalla 6” (comparada con la pantallita de mi iPhone, un lujo, claro). ¿Por qué considero que un E-reader es un utensilio multiusos? Muy fácil, porque es todos los libros del mundo en un solo gadget. A mi, que soy muy lector, además de mucho espacio, ¡me ahorra unos cuantos kilos de equipaje y mi espalda lo agradece!

El fantástico patio interior de mi hotel en Isfahán. Horas deliciosas de lecturas y atracones de pistacho.

5-Navaja suiza multiusos

¡Un clásico que no podía faltar! Mira, yo no soy precisamente MacGyver pero mi navaja suiza multiusos me ha sacado de más de un apuro en mis viajes. Sí, ya sé que tiene muchas funciones que crees que jamás vas a utilizar pero, como mínimo, tener siempre a mano un pequeño cuchillo, unas tijeras, un abridor o ¡no digamos un sacacorchos para el vino! te puede ahorrar algún que otro quebradero de cabeza o accidente tipo intentar sacar un tapón con los dientes… (mejor ten un botiquín a mano si lo intentas). ¿Un consejo? No seas rata y cómprate la Victorinox auténtica (la roja de toda la vida, con la banderita suiza). La mía tiene ¡24 funciones!

Fantástica casita junto a un lago en Finlandia. Estaba súper equipada, ¡pero no había sacacorchos!

¡QUIERO SER LIBERTO!

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