Si eres autónomo y odias hacer facturas pero te encanta cobrarlas, este post te interesará

En 2016, Hacienda me pegó un palo con la declaración de la renta que me quedé económicamente K.O. durante unos meses. Y, ¿sabes qué fue lo que más rabia me dio? Pues que fue culpa mía. Mea culpa.

Lo admito: soy un auténtico desastre para los números y odio el papeleo que implica llevar las cuentas.

 Evidentemente, todo tiene una explicación. En primer lugar, siempre he sido de letras (suspendí las matemáticas en segundo de BUP y nunca he sabido hacer una raíz cuadrada) y, en segundo lugar, durante 15 años trabajé por cuenta ajena. Es decir que mi empresa se ocupaba de todo: me ingresaba la nómina cuando tocaba con los impuestos debidamente calculados y, a mi, lo único que me preocupaba era no acabar el mes en números rojos (a veces lo conseguía). O sea que mi educación fiscal era cero.

Pues bien, un buen día (allá por 2013), me despedí de mi trabajo fijo y me lancé a la aventura de ser autónomo sin ser consciente del marrón que supone, en términos económicos y de burocracia, trabajar por cuenta propia y más en España.

Mis primeros meses como autónomo fueron un desastre total: me pasaba el día rectificando facturas mal hechas, me liaba un montón con el IVA y el IRPF, no me acordaba de pedir y guardar los putos tickets y, lo más grave, era incapaz de saber quién me había pagado y quién no.

Estaba tan contento disfrutando de mi nueva vida como liberto (blogging en la playa, viajes, tardes de lectura, comidas con amigos, la escritura de dos libros…) que no me daba cuenta del desastre económico que se me venía encima si no empezaba a gestionar correctamente la facturación y administración.

Como liberto, me había olvidado de Hacienda, pero Hacienda no se había olvidado de mi.

Sí, me cayó un puro. Pagué una pasta por no haber hecho las cosas bien. ¿Me dolió? Por supuesto, pero también me hizo abrir los ojos. Entendí que para SER LIBERTO y no morir en el intento es imprescindible una buena gestión de la facturación y los impuestos que te permita conocer en todo momento el estado de tus finanzas.

Tuve que admitirlo: trabajar menos y vivir más implica ocuparse del papeleo. No me quedaba otra.

Sin embargo no he escrito este post para quejarme de la burocracia, criticar que la legislación actual no nos lo pone fácil a los emprendedores digitales, ni mucho menos para lamentar que a los autónomos nos machaquen con un montón de impuestos.

¡Si lo que quieres es ahogar tus penas como trabajador por cuenta propia seguro que encontrarás bares dispuestos a acogerte en su barra!

Lo que yo quiero es ofrecerte una solución. O, por lo menos, que sepas cómo he conseguido gestionar todo lo referente a mi economía como liberto siendo un tío que odia hacer facturas pero le encanta cobrarlas.

 

MI SOLUCIÓN SE LLAMA QUIPU

¿Te suena? Tranquilo, no hace falta que lo busques en la Wikipedia. Un Quipu era una herramienta que utilizaban los Incas para llevar el registro y la contabilidad hasta que llegaron los colonos españoles y se los cargaron (a los Quipus, bueno y a los indígenas también). Los Quipus normalmente estaban hechos de algodón o lana a base de pelo de llama o alpaca que se coloreaban y anudaban y, una vez hecho los hilos, se codificaban en valores numéricos siguiendo un sistema posicional de base decimal.

¿Estás flipando, no?

Tranquilo. El Quipu que utilizo yo para gestionar mi economía como liberto no tiene nada que ver con los de los antiguos incas. Simplemente recibe el mismo nombre y, en cierto modo, sirve para lo mismo: facilitar y agilizar unas tareas que desde hace miles de años son… ¡un coñazo!

Quipu es un programa de facturación online que a mi me ha solucionado mis tareas administrativas diarias.

 

¿QUÉ TAREAS HAGO CON QUIPU?

1-Facturación online. Es tan simple como escoger una plantilla, crear la factura y mandarla directamente a tu cliente. El programa ya se ocupa de numerarla. Si se trata de un ingreso periódico, además la puedes convertir en recurrente para que se genere automáticamente con la frecuencia que necesites.

2-Presupuestos. Lo mismo para mandar presupuestos a clientes o futuros clientes. Quedan mucho más serios y una vez aceptados se pueden transformar en facturas con un solo clic.

3-Control financiero. ¡Nunca había tenido tan claro lo que ingreso, lo que gasto y lo que tengo! En todo momento sé como voy de pagos y cobros, y revisar de forma sencilla qué facturas están pagadas, pendientes e impagadas (y, en este último caso, llamar en plan recordatorio). Para evitar sustos, también me es muy útil conocer el importe del IVA e IRPF a liquidar cada trimestre y anticiparme así a los pagos.

4-Gestión de tickets. Con la aplicación móvil del programa subir gastos es súper fácil y rápido. ¡Se acabó ir llenando la cartera de tickets que acaban perdidos o ilegibles! Cuando me los dan, los escaneo automáticamente y me olvido de ellos. ¡Gracias a una mejor gestión de los putos tickets me estoy ahorrando un buen dinero!

5-Contactos. Sí, gracias a Quipu se ha acabado lo de ir acumulando tarjetas en un cajón de casa o perder tiempo revisando la bandeja de entrada para encontrar el correo en el que un cliente me mandó sus datos fiscales. ¡Por fin los tengo todos centralizados!

Ejemplo de panel de Quipu. Como ves, en un momento conoces tu situación económica y puedes actuar, si es preciso, antes de que la cosa se ponga chunga.

 

¿QUÉ OTRAS TAREAS HACE QUIPU (PERO YO NO USO, TODAVÍA)?

A ver, tampoco le pidas peras al olmo. Que Quipu sea fácil y agradable de usar no me ha convertido en un friki de la contabilidad de la noche a la mañana. Sé que este programa tiene muchas más funcionalidades chulas que aún me harían la vida más fácil. Por ejemplo, puedes conectar Quipu  y tu cuenta bancaria para, entre otras cosas, asignar cada movimiento del banco a una factura de forma fácil, rápida e intuitiva. Sin embargo, todavía no me puesto a ello, ¿para qué te voy a engañar?

 

ENTONCES, ¿POR QUÉ ME GUSTA TANTO QUIPU?

En una palabra, porque es FÁCIL. No me gusta perder el tiempo aprendiendo cómo funciona un programa. Ni éste ni ninguno. Me importa un bledo si me pierdo muchas de sus increíbles funcionalidades. Si en 5 minutos no soy capaz de manejarlo, lo abandono. Así de simple.

En este sentido, Quipu fue una toda una sorpresa para mi. Es sencillo e intuitivo, incluso para una persona muy poco acostumbrada a este tipo de software. Tanto que la primera vez que lo use solo tardé unos minutos en tener hecha y enviada una factura.

Como lo oyes.

 

TODO TIENE UN PRECIO… PERO ÉSTE ME PARECE MUY RAZONABLE

Bueno, personalmente, pago muy a gusto los 19,95 euros al mes que me cuesta mi tarifa profesional porque, por fin, he dado con la solución para gestionar todo el papeleo que implica trabajar por cuenta propia.

Si te apetece probarlo lo puedes hacer totalmente gratis y sin compromiso durante 15 días.

Una última cosa: quiero ser 100% transparente contigo. Los de Quipu no me ha pagado ni un céntimo para que hable bien de su programa. Por lo tanto, éste no es un post patrocinado. Lo he escrito porque a mi me funciona muy bien y pienso que quizás a ti también te pueda ayudar a gestionar tu economía. Esto no quita que si lo compras a través de alguno de los enlaces a Quipu de este post me llevaré una pequeña comisión como afiliado. Es lo justo ¿no?

Creo que el cobro de pequeñas comisiones por recomendar productos y servicios en un blog es una de las vías de ingresos que todo liberto debería explorar. Pronto te voy a contar más sobre ello.

¡QUIERO SER LIBERTO!

2 Comentarios
  1. Berenice 3 semanas

    Hello Francesc,

    Me parece muy convincente y tu forma de explicarlo muy natural y autentica porque lo has probado.

    Y claro! Me es justo que por tu tiempo y dedication en compartirlo, te lleves una comision comprandolo desde este enlace, si nos interesa!!!

    Gracias !! por hacernos saber lo que te ha funcionado en ese caso, todos los libertos damos prioridad a otras cosas, sin embargo nunca debemos olvidar las responsalilidades con los taxes.

    Gracias France’s, buena info !!!

    Saludos desde USA 😆

    • Autor
      Francesc Soler 3 semanas

      ¡Muchísimas gracias por tu comentario Berenice! Sí, a mi solo me gusta recomendar productos y servicios que he probado y que, por lo tanto, también recomendaría a mi familia y amigos. Y, me parece muy acertado que recuerdes que SER LIBERTO no significa olvidarse del papeleo (aunque nos dé palo) porque si no gestionamos correctamente nuestra economía tendremos sorpresas desagradables.

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