Hacer el clic: cuando sientes que te ha llegado el momento de decir ¡voy a cambiar de vida!

Hacer el clic, sentir que ha llegado el momento de decir ¡voy a cambiar de vida!, es como un rayo que, de repente y por unos instantes, ilumina el cielo de luz y precede la llegada del trueno. Sí, hacer el clic es un momento maravilloso, sales de la oscuridad y lo ves todo claro, pero viene acompañado de una parte a menudo aterradora: ¿qué voy a hacer? ¿de qué voy a vivir? ¿cómo se lo voy a decir a mi jefe y a mi familia?

Todos los libertos hemos hecho el clic, una o más veces, y recordamos perfectamente la llegada de este mágico momento en nuestras vidas. A menudo, tras un período de desorientación y falta de ilusión, se produce el clic y, finalmente, vemos con claridad hacia donde encaminarnos.

He querido conocer cómo hicieron el clic algunos libertos que admiro un montón. Son personas que un día lo vieron claro y se atrevieron a dar un giro a sus vidas para vivir guiados por la ilusión.

 

Para Bosco Soler no fue un solo clic sino varios y muy relacionados con viajar

Bosco Soler es diseñador, emprendedor online y nómada digital. Con más de 30 países recorridos, cuenta lo aprendido en su blog: Filosofía Nómada. Personalmente, comparto al 100% su filosofía de vida (totalmente liberto). Te recomiendo que te suscribas a su newsletter y leas sus post porque te pueden ayudar a SER LIBERTO. ¿Un ejemplo?  Por qué visto igual todos los días, toda una lección de minimalismo.

Esto es lo que me contó Bosco cuando le pedí que relatara para SER LIBERTO su momento de hacer el clic:

En mi caso nunca hubo un solo clic. Fueron varios mini-clics los que han ido definiendo mi camino a lo largo de los últimos años.  

Fue un Erasmus en Noruega, un camino de Santiago, fue leer otros blogs y otras historias de gente que me inspiró. Fue un voluntariado en Nicaragua y una beca de 6 meses en Japón. Y fueron, sobretodo, todas esas veces que me detuve unos instantes a pensar y a preguntarme: ¿hacia dónde quiero dirigir mi vida?

 

El clic de Ales Farré ocurrió un día cualquiera de camino a un trabajo que descubrió que no deseaba y que abandonó para viajar y escribir

¡Qué ilusión poder conocer, aunque sea virtualmente, a Ales Farré! A través de Vuelo de gansos, Ales ayuda a personas inquietas a creer en sus propias acciones para mejorar nuestro entorno, contribuir con nuevos aprendizajes y que nunca dejen de soñar. ¿No te parece un proyecto 100% liberto? Me ha encantado leer su post De voluntarios en Arequipa, en el que cuenta la labor como voluntarios que ella y su pareja desempeñaron en esta ciudad de Perú. ¡Las fotos son preciosas también!

A ella, el clic le llegó así:

Lo sentí un día cualquiera. Era un día cualquiera porque ya hacía un tiempo que vivía mi propia rutina tras haber logrado lo que tanto había buscado, un trabajo estable que me diera la oportunidad de independizarme económicamente. ¿Por qué sentía una contradicción tan grande dentro de mí? ¿Qué me estaba ocurriendo si no me llenaba lo que tanto había anhelado? La respuesta a esas dos preguntas era un misterio para mí. 

Mientras conducía hacia el trabajo y, con la mirada fija hacia el vacío, siguiendo la misma ruta que me llevaba cada día hacia la oficina, me di cuenta de que lo que siempre me había gustado, en realidad, era escribir. Me viene la imagen de mí misma escribiendo diarios personales de niña, disfrutando al escribir redacciones en el colegio de adolescente, trabajando temporalmente de redactora en un periódico digital de más mayor… Y, sin embargo, no me había dado cuenta de que, para mí, la estabilidad económica no lo era todo en ese momento. En la oficina, trabajando de administrativa comercial gracias a los conocimientos de idiomas que tengo, no sentía que fuera mi lugar. Y, después de hablarlo mucho con mi pareja, a quien conocí en el camino de Santiago en agosto de 2009, decidimos emprender un viaje por Sudamérica en septiembre de 2017. Decidí ser fiel al espíritu que me hizo sentir viva años atrás. Vivir cada día con la misma ilusión que se siente al empezar una nueva etapa. Con esa incertidumbre de no saber lo que te depara el nuevo día. Con la firme creencia de que lo importante es creer en ti misma y seguir tu intuición, sea cual sea el camino que quieras seguir. En estos momentos seguimos viajando y, lo que me depare el futuro, lo recibiré con los brazos abiertos.

 

A Lau Moreno, el clic la pilló en Barcelona, donde fue a hacer un máster y donde descubrió lo que de verdad quería hacer con su vida

En su presentación, Lau Moreno nos dice que trabaja con personas delgadas que no se ven bien del todo, tienen una baja forma física y se sienten cansadas y sin energía. Su objetivo es ayudarles de manera sencilla y divertida a que se vean atractivas y se sientan en forma y con energía, para que puedan hacer aquello que aman. Su web se llama… ¡Felicidad explosiva! Y, ciertamente, respira positividad por los cuatro costados. Para SER LIBERTO creo que es imprescindible cuidarse, prestar atención a nuestro cuerpo y, evidentemente, tratar de mantenerlo en forma (si quieres subir al Machu Picchu mejor que te cuides…). Bromas a parte, en el blog de Lau encontrarás post muy prácticos tan útiles como 5 Actividades para conectar y moverse (gratis o muy baratito).

Aquí va su clic:

Mi cambio de chip (como yo lo llamo) lo experimenté en febrero de 2014. Obviamente hubo todo un proceso anterior, más o menos consciente. Pero por aquellas fechas fue cuando tuve ese clic. Me encontraba estudiando un máster en Barcelona. Había terminado la carrera y la opción “lógica/natural/obvia” era un máster. Mudarme a Barcelona fue toda una experiencia (yo vivía en Sevilla) en un sentido verdaderamente amplio. El máster fue lo de menos. Vivir sola, nuevos amigos, nuevos retos, nueva ciudad, el inglés…

Y mientras vivía todo aquello me sumí en un profundo y frenético proceso de introspección. Consumía contenidos sin parar de blogs, libros y cursos a la par que hacía casi cada ejercicio de autoconocimiento que me encontraba para tratar de identificar qué diantres quería hacer con mi vida. Descubrí el concepto de libertad financiera, los famosos ingresos pasivos, que había gente que viajaba y ganaba dinero ayudando a otras personas del mil maneras, que había gente que no viajaba pero igualmente hacía lo mismo jaja. En fin, que se abrió ante mí un mundo nuevo como cuando desbloqueas una fase oculta de un videojuego 🙂

Toda esa información, junto con mi proceso de preguntarme e indagar en mí a ver si conseguía sonsacarme algo, hizo que por fin pudiera mirar de frente a esa sombra que me había acechado desde hacía algún tiempo haciéndome sentir que “no era por ahí” y que tenía que cambiar de rumbo. Después de tratar de encajar mis estudios con algo que me entusiasmara de verdad como el que intenta unir 2 piezas de puzzle a la fuerza, fui honesta conmigo misma y reconocí que aquello era absurdo. Fue entonces cuando decidí embarcarme en la aventura de crear un camino que me llenase, me enriqueciese y me permitiera crecer y desarrollarme personalmente 🙂

 

A Patricia Guijarro, escuchar su cuerpo fue lo que la llevó a hacer el clic y descubrir su don

La historia de Patricia Guijarro también es muy potente. Se presenta como acompañante en BioNeuroEmoción® y su web Vivir en Coherencia es una entusiasta invitación al autoconocimiento. En su blog, encontrarás post que te hacen reflexionar y te animan a pasar a la acción como El poder de las emociones. ¡Por lo que cuenta a continuación, Patricia se merece, sin duda, ser un referente para los libertos!

Te aconsejo que leas atentamente su testimonio:

Mi momento de “hacer clic” fue gracias a mis enfermedades, una Amenorrea de cuatro años y una enfermedad autoinmune, el Lupus eritematoso. Tenía un trabajo fijo, una casa, un coche, vivía cerca de mi familia pero no era feliz y mi cuerpo lo estaba reflejando. La medicina convencional no me daba respuestas a mis síntomas físicos, así que recurrí a la medicina alternativa. Fue entonces cuando conocí la Bioneuroemoción®, una forma de vivir en la que dejamos de ser víctimas del mundo para convertirnos en los plenos responsables de este sueño llamado vida.

Entendí porqué mi cuerpo no quería tener la regla, al igual que entendí porqué mi cuerpo se estaba auto destruyendo con el lupus, pues yo me estaba auto destruyendo a mi misma. Cuando tomé consciencia de la vida que llevaba fue como morir para volver a nacer, deshacerme de una identidad para convertirme en la totipontencialidad que todos tenemos pero que nuestro ego no nos permite ver. “Hasta que no hagas consciente lo que llevas en tu inconsciente, este último dirigirá tu vida y tú le llamarás destino” Carl G. Jung

 Después de aquellos maravillosos intensos cursos en Bioneuroemoción®, entendí que tenía que empezar a vivir mi vida, y no la vida que mis padres querían para mi. Tenía que romper con el fuerte apego emocional que tenía hacia ellos, buscando inconscientemente su reconocimiento, y empezar a crecer emocionalmente como mujer. Dejé mi trabajo como Guardia Civil, y empecé la búsqueda de mi mayor don, aquello que tenemos todos y que venimos a este mundo para compartir con los demás. Cuando lo descubres y empiezas a trabajar de tu mayor don, el tiempo desaparece y la vida te remunera con tanto amor, que no hay dinero que pague lo que haces. “Ama lo que haces, y lo que haces te amará mil veces más” Enric Corbera

Tomar consciencia de la información que llevamos en nuestro inconsciente nos hace responsables de los acontecimientos que atraemos a nuestra vida. Nada es por casualidad y cada persona que te encuentras en el camino es el mejor maestro para ver aquello que no queremos reconocer en nosotros mismos, nuestra sombra. “Prefiero ser un hombre completo que un hombre bueno” Carl G. Jung

 

Personalmente, fue entrevistando a un destacado político (no voy a decir el nombre) cuando hice el clic y dice ¡basta! 

Me gustaría compartir contigo mi clic también y, para ello, te voy a poner en antecedentes. Se podría decir que empecé a trabajar como periodista a los dieciocho años en un gabinete de comunicación. De allí, di el salto a la radio para presentar un programa universitario. Conseguí mi Licenciatura en Periodismo el 30 de julio del 2000 y el 1 de agosto de ese mismo año (o sea, a la mañana siguiente) me hicieron mi primer contrato como redactor de política. Un par de años después, superé las pruebas preceptivas y conseguí una plaza fija que, si hubiera querido, me habría proporcionado un empleo económicamente bien pagado y socialmente bien valorado para el resto de mi vida profesional. Fui enviado especial a ciudades azotadas por el terrorismo islamista e incluso, con 23 años, intenté ser corresponsal de guerra pero cuando tras dar unos cuantos tumbos por la zona conseguí llegar a Kuwait la invasión americana del vecino Irak ya había concluido y, ¿porqué te voy a engañar?, nunca he querido ser un héroe. O sea que aquello no estaba hecho para mi. Edité informativos y presenté el programa más importante de la cadena durante dos veranos, entre muchas otras magníficas experiencias, hasta que, en 2013, en plena crisis económica, cogí la puerta y me fui de la que había sido mi empresa y, prácticamente mi casa, durante 15 años. Eso sí, me fui celebrándolo por todo lo alto con mis compañeros y jefes. ¡Fue una fiesta de despedida maravillosa!

Hace 4 años decidí empezar un nuevo camino, ligero de equipaje, y aquí sigo: feliz por todo lo recorrido e ilusionado por las aventuras que espero que me aguarden por delante.

Llegué a SER LIBERTO tras un largo proceso pero tengo clarísimo el momento en el que hice clic:

Era un sábado por la mañana y estaba entrevistado en directo un destacado líder político (no voy a decir el nombre). Recuerdo que lo tenía sentado delante de mi y estaba respondiendo con su verborrea habitual a una de mis preguntas. Pues bien, en un momento determinado, me di cuenta de que no estaba escuchando nada de lo que me decía. Le veía mover los labios pero era incapaz de prestarle atención… Entonces lo vi claro: ¡basta!

Fue como un rayo. Fui consciente de que todo aquello había estado muy bien pero había llegado el momento de cambiar.

¡Y aquí estamos!

 

¿Y tú? ¿Ya has hecho el clic? ¡Cuéntamelo!

Sí, estoy hablando contigo, querido lector. ¿A qué altura te encuentras del camino? Si ya has decidido SER LIBERTO, quizás es que ya te ha llegado el momento de hacer el clic o, al menos, un primer clic. ¿Me lo cuentas?

 

2 Comentarios
  1. Àlex Tàpias 9 meses

    ¡Hola!
    El trabajo que tengo en la administración pública…, los desplazamientos, el tipo de tareas (muchas sin sentido), etc… me genera mucha desmotivación y consume muhca energía. ¡Y eso no lo quiero!. Pero gracias a ello, estoy iniciando los pasos para hacer el “clic”, para Ser Liberto!
    Efectivamente, hay rayos y truenos… pero también me ha surgido una fuerza interna, un motor: La Voluntad.
    ¡La voluntad de iniciar, la voluntad de sostener y la voluntad de reforzar el cambio de vida!
    ¡Gracias Francesc!

    Un saludo,
    Àlex

    • Autor
      Francesc Soler 9 meses

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Àlex! Cierto, después del rayo viene el trueno pero desencadena un montón de energía. ¡Seguro que vamos a hacer un buen trabajo y vas a poner la directa en este camino de transformación personal!

      Y también aciertas cuando mencionas la voluntad como pieza clave. Yo soy súper partidario de pasar a la acción. Con errores, con cosas que siempre se pueden mejorar y aprender pero, por favor, ¡vamos!

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