¡Hacer networking no es hacer amigos! Descubre si tienes amigos de verdad o simplemente contactos profesionales

Si hacer amigos es, para ti, lo mismo que hacer networking, tengo que decirte que me das bastante pena, la verdad. Si crees que amistad y negocios son sinónimos tienes un problema, te lo digo de corazón. Un problema bien gordo.

Para empezar, te diré que no tienes amigos. Sí, así de claro te lo digo. Tú, lo que tienes son contactos profesionales y no digo que no esté bien pero tienes que saber que eso tiene poco o nada que ver con la amistad.

¡No te me pongas a la defensiva! Por supuesto que se pueden tener amigos en el trabajo y que, al cabo de los años, un contacto de trabajo puede acabar convirtiéndose en amigo, pero hacer amigos y hacer networking se parecen lo que un huevo a una castaña.

Pues bueno, hoy quiero hablarte de la amistad porque creo que tener amigos de verdad es imprescindible para ser feliz. Los niños lo saben pero muchos adultos lo olvidan… OK, tener contactos profesionales posiblemente sea imprescindible para abrirse paso en el mundo de los negocios pero para eso ya está Linkedin, ¿no?

Los niños quizás son los que tienen más claro el auténtico valor de la amistad.

Mira, para empezar, quizás, deberíamos tirar de Wikipedia, aclarar conceptos y concretar a qué llamamos amistad y a qué llamamos networking.

 

¿A qué llamamos amistad o hacer amigos?

Empecemos por, amistad.

“La amistad es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida. La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes y sentimientos comunes al igual que confianza mutua. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo.”

Inquietudes, sentimientos, confianza… Bueno, aquí no veo nada que huela a negocios, ¿no?

Veamos también que han dejado escrito algunos grandes autores sobre el concepto amigo.

José Hierro: “Sin palabras, amigo; tenía que ser sin palabras como tú me entendieses”.

¡Poeta!

Pío Baroja: “Sólo los tontos tienen muchas amistades. El mayor número de amigos marca el grado máximo en el dinamómetro de la estupidez”.

¡Zasca!

Ralph W. Emerson: “Ve a menudo a la casa de tu amigo, pues la maleza prolifera en un sendero no recorrido”.

Muy cierto, ¿verdad? Esa gente que nunca tiene tiempo “pero te quiere mucho y no se olvida de ti”…

Oscar Wilde: “Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo; simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima”.

El bueno de Oscar, siempre la clava.

A mi, sin duda, la frase que más me gusta sobre la amistad y los amigos es ésta de Emily Dickinson:

“My friends are my estate.”

 

Y, entonces, ¿qué es el networking?

Otra vez tiramos de Wikipedia:

“Networking es un anglicismo empleado en el mundo de los negocios para hacer referencia a una actividad socioeconómica en la que profesionales y emprendedores se reúnen para formar relaciones empresariales, crear y desarrollar oportunidades de negocio, compartir información y buscar clientes potenciales.”

Bueno, creo que la diferencia es evidente, ¿no?

 

¿Una reunión de amigos? No me hagas reír.

 

La amistad, ingrediente fundamental para la felicidad, a lo largo de la historia

Mi amigo Jordi Llovet, escribió hace unos años un librito delicioso llamado, justamente, La amistad – Conversación con un amigo (entrevista de Llàtzer Moix). Se trata de un pequeño ensayo sobre la amistad a lo largo de la historia con pasajes tan bonitos como éste:

“Así como la melodía, en términos musicales, o la pasión de narrar, han sido una constante a lo largo de toda la historia de la humanidad, así los hombres y las mujeres continúan, en nuestros días, reuniéndose, de dos en dos por lo general, para enlazarse en lo que podríamos describir como una noble, bella y virtuosa amistad.”

El libro del profesor Llovet, buen amigo de sus amigos, nos muestra el papel fundamental que ha tenido la amistad para la felicidad de las personas desde la Antigua Grecia y señala, asimismo, como el interés económico lo puede pervertir:

“Además, que el dinero haya alcanzado un lugar tan señalado en las relaciones interpersonales también ha derivado en formas de amistad en las que el intercambio entre dos personas no se practica con arreglo a la moral o a la buena policía, sino con arreglo al préstamo y, en el mejor de los casos, a la devolución de una deuda pecunaria, vulgar. Así afirmaba uno de los refranes que cité al principio: “amigo beneficiado, enemigo declarado.”

 

5 preguntas para descubrir si tienes amigos de verdad o simplemente contactos profesionales

Todos conocemos a personas que escogen a sus amigos en función de la posición que ocupan, de su nivel económico, de las puertas que creen que les pueden abrir…

¿Lo eres tú?

Hazte las siguientes preguntas y descubrirás si tienes amigos de verdad o simplemente contactos profesionales y si eres capaz de crear lazos de amistad sin pensar en qué vas a sacar de ellos.

Pregúntate, por ejemplo:

  1. ¿Haces negocios, habitualmente, con las personas a las que consideras tus amigos?
  2. ¿Hablas de negocios con tus amigos?
  3. ¿Prestas más atención a aquellos amigos que crees que te pueden ayudar en tu carrera profesional que a los otros?
  4. ¿Crees, sinceramente, que tus amigos te valoran por quien eres independientemente de tu actividad profesional?
  5. Si has contestado que sí a la anterior pregunta, no te daría miedo, por lo tanto, perder esos amigos si te quedaras sin trabajo o dieras un giro a tu carrera profesional y fueras menos importante, ¿verdad?

La amistad es desinteresada o no es amistad.

 

¿Por qué deberías deshacerte de esos supuestos amigos que te envenenan con su toxicidad?

No todo lo referente a la amistad y a los amigos es de color de rosa, evidentemente. En SER LIBERTO: el libro que tu jefe no quiere que leas me ocupo largo y tendido del tema y te cuento porqué la amistad no puede ser una barra libre ni un todo vale. Hay que escoger bien a los amigos y saber romper las relaciones de amistad cuando estas se vuelven tóxicas o, simplemente, llegan a su fin. Me ocupé del tema también en un post que titulé 10 preguntas para descubrir si hay personas tóxicas en tu entorno y por qué deberías alejarte de ellas.

E aquí un fragmento de mi libro:

– Eliminar

– Borrar

– Unfollow

– Suprimir

– Cortar

¿Consideras que son palabras negativas? Pues para un liberto son algunas de sus más preciadas herramientas. Si de verdad estás dispuesto a dejar atrás todo lo que te esclaviza y te impide avanzar hacia tu nueva vida de liberto, tendrás que tomar algunas decisiones drásticas, o sea que coge las tijeras de podar o la sierra eléctrica (quizás la vayas a necesitar) y vamos a cortar por lo sano.

 Los libertos no somos unas hermanitas de la caridad siempre dispuestas a ayudar al débil sin esperar nada a cambio. ¡Ni mucho menos un felpudo en el que se limpien las botas las malas personas! Ni queremos serlo ni nos lo podemos permitir. Por muy fuerte y lleno de energía que te sientas, no la malgastes con quien no la merece ni subestimes el daño que pueden hacerte las personas negativas o tóxicas.

 Piénsalo un poco: ¿cuánto tiempo has desperdiciado quedando con gente insulsa o directamente insoportable por el mero hecho de quedar bien? ¿Cuántas veces has sentido que te contagiaban su mal rollo y volvías a casa de mal humor sin saber muy bien por qué?

Quizás pienses que, bueno, tampoco es para tanto. ¿Seguro? Deja que te haga una pregunta: a esas personas que no te aportan nada, pero siguen en tu lista de contactos, a esas personas que te cargan con su negatividad y te desestabilizan con su toxicidad, pero las sigues viendo una vez al mes porque os conocéis desde pequeños, ¿les regalarías los 60 euros que llevas en la cartera? No, ¿verdad? Entonces, ¿por qué les regalas 60 minutos de tu tiempo? Piénsalo bien: el dinero se puede recuperar, el tiempo no. ¡Ojo con malgastarlo!

Bien jugado, ¿verdad? ¡Gracias!

Quizás ahora te estés dando cuenta de ese derroche de tiempo y te preguntes por qué lo has permitido durante tantos años. Suena paradójico, pero muchas veces estamos ocupados viendo a gente que no nos importa por pereza o por miedo. Nos da pereza quedarnos a solas con nosotros mismos y afrontar los grandes retos que sabemos que deberíamos plantearnos y nos da miedo preguntarnos qué queremos hacer con nuestras vidas.

Plantéate si no estás haciendo un montón de cosas absurdas para evitar tener tiempo para hacer las importantes. Quizás estoy siendo duro, pero creo que es mi deber hablar claro. Me gustaría que este libro te sacudiera por dentro. Que fuera un agente provocador. Si cuando lo termines, lo aparcas en la estantería y sigues con tu vida sin más, te habré fallado y lo sentiré mucho. Sobre todo lo sentiré por ti.

Quédate con esta idea: ser liberto implica eliminar, a veces con dolor, mucho de lo que nos ha acompañado durante toda la vida. Verás como lo que realmente importa y es necesario cabe en una maleta de las que no hace falta facturar. El resto no es más que un estorbo.

¡Esto no quiere decir que provoques un holocausto nuclear que arrase toda tu vida social! Simplemente te recomiendo que pongas en práctica una suerte de minimalismo afectivo. Ten presente que tu tiempo es tu vida. Compártelo con quienes lo merezcan.

Por lo tanto, no hay que talar todo el bosque, pero sí podarlo a fondo. Deja que te lo explique a partir de lo que aprendí durante mis años como aprendiz de liberto. Como ya te he contado, de la noche a la mañana y con poco más de veinticinco años y ningún conocimiento sobre agricultura, me convertí en propietario (hipotecado) de una finca con más de doscientos olivos. Unos árboles majestuosos que posiblemente hacía más de un siglo que habían sido plantados en unos bancales de piedra seca igual de antiguos. Para evitar que la finca se perdiera y para garantizar la conservación de ese modesto pero valioso patrimonio vegetal, aprendí todo lo que pude sobre el cultivo del olivo. Entre otras cosas, lo que son los chupones: unos vástagos que brotan en primavera de las ramas principales, tronco e incluso raíces y que literalmente le chupan la sangre al árbol. Los chupones consumen mucha energía y no producen oliva, además de ser perjudiciales para la salud del árbol. Por eso, mediante podas selectivas, hay que ir cortándolos.

¿No me digas que el nombre de chupones no le va perfecto a ese tipo de personas que te agotan sin aportar nada bueno a tu vida? Pues… ¡fuera! ¡A cortarlos de raíz!

Mira, si quieres, te lo digo un poco en plan más poético. Ayer vi un documental sobre Miguel Ángel y pensé que la vida no hay que pintarla, sino esculpirla. Por lo tanto, te propongo que en lugar de pinceles, tomes el martillo y la escarpa, y golpe a golpe vayas quitando todo el material sobrante hasta que sientas que ya no queda nada por sacar. Tu vida será una obra de arte.

 

Si, tras leer este post, has descubierto que tienes buenos amigos y que tú también eres un buen amigo, ¡felicidades! Si, por el contrario, acabas de darte cuenta de que entre tu lista de amigos y tu agenda de contactos en Linkedin no hay mucha diferencia quizás deberías empezar a trabajarlo, ¿no crees?

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