Te vas a morir.

Te vas a morir.

 ¿A que acojona? Pues mejor que te vayas haciendo a la idea porque, tarde o temprano, te llegará la hora. Mi ex-pareja y yo siempre habíamos sido muy prácticos y un par de años después de empezar a vivir juntos decidimos hacer testamento, a pesar de no haber cumplido los 30. Un amigo nos recomendó un notario «joven y cachondo», y una soleada mañana nos dirigimos a su despacho dispuestos cada uno a testar en favor del otro.

 ¡Viva el amor!

 Nunilo, así se llama el notario «joven y cachondo», nos hizo pasar a una salita. Cogió una hoja en blanco y un Bic (yo esperaba, por lo menos, un Montblanc), y sin más preámbulos, nos preguntó cómo lo queríamos hacer. La pregunta nos pilló un poco desprevenidos. Imaginábamos, que sé yo, que antes de abordar el tema nos daría una pequeña charla sobre testamentos, herencias y sucesiones, pero nuestro notario no era de los que se van por las ramas y estaba listo para oírnos testar y dar fe de ello.

 Entonces, mi pareja de entonces, con un hilo de voz, tomó la palabra y se dispuso a formular sus últimas voluntades con un «Yo si me muero…».

 «¿Cómo que si te mueres?», protestó divertido Nunilo. «¡Te vas a morir!», afirmó con rotundidad y poniéndole un poco de salsa acto seguido.

Cierto.

«Sí, pero todavía soy muy joven…». ¿A que estás pensando esto en este momento? ¡Te pillé!

Coge el periódico de hoy. Bueno, o el de ayer. Da igual. Busca la página de las esquelas y repasa las edades de los fallecidos: 91 años, no está mal. 89, bastante bien. 101, ¡toma ya!

Es cierto, en estos últimos años, la esperanza de vida se ha disparado en un país rico como el nuestro. Nos alimentamos mejor, somos capaces de curar muchas enfermedades y cada vez hay más personas que llegan al siglo de vida. Les regalan ramos de flores y las cuidadoras de la residencia donde habitualmente viven les obsequian con una tarta que, en la mayoría de los casos, ya no son capaces de comer (ya no digamos soplar 100 velas).

 Tú, posiblemente, tengas treinta y pico o cuarenta y pocos y piensas que aún no has llegado a la mitad de tu vida. ¡Lo dice el periódico! Cierto, el periódico dice que mucha gente llega a los 90, pero no dice que una de esas personas seas tú. Tampoco te dice en qué condiciones se llega a esas edades… Por lo tanto, no seas ingenuo ni te digas a ti mismo «ya habrá tiempo». Cada día mueren personas de 20, 30, 40, 50 o 60 años, y lamentablemente, muchas de ellas habrán pensado cosas como las siguientes:

 

  • Ya habrá tiempo para hacer las cosas que me gustan.
  • Ya habrá tiempo para ver mundo.
  • Ya habrá tiempo para escribir ese libro al que llevo años dándole vueltas.
  • Ya habrá tiempo para decirle a mi madre que la quiero.

 

¡Mamá, te quiero! (ya lo sabe, pero aprovecho).

En este libro no encontrarás ninguna fórmula mágica para alargar tu vida, pero sí algunas ideas para ensancharla.

Ser liberto es no dar por supuesto que habrá tiempo. Es no aplazar la vida que de verdad se quiere vivir.

 

TE VAS A MORIR. MI PRIMER POST TRAS EL VERANO, ¿ME HE PASADO DE CHUNGO?

Bueno, ¿qué te ha parecido? Te vas a morir. es uno de los capítulos que más impactan a los lectores de SER LIBERTO: el libro que tu jefe no quiere que leas.

Quizás te parezca un poco chungo que retome los post, después del parón del verano, hablando de la muerte pero, ¿sabes qué? pues que creo que es un momento ideal para hacerlo y, ¿qué quieres que te diga?, a mi, tomar consciencia de que esto no durará para siempre y que, un día de estos, me voy a morir, me da unas ganas locas de VIVIR, así en mayúscula. Es decir, de perseguir mis sueños e ilusiones sin esperar a un futuro que no sé si llegará.

Por otro lado, como te iba diciendo, creo que éste es un momento ideal para tomar consciencia de que la vida un día se acabará y de que, por lo tanto, no habrá tiempo para todo.

Sí, se acabaron las vacaciones y toca volver a la rutina. Piensa si esta rutina, es decir, si tu estilo de vida realmente te llena y estás aprovechando este regalo que es la vida.

Pregúntate, por ejemplo:

 

-¿Hay algún gran proyecto (escribir un libro, viajar durante un tiempo) con el que hace años que sueñas pero sigues postergando una y otra vez?

 

-¿Estás dedicando el tiempo que se merecen las personas que quieres (pareja, familiares, amigos) o siempre hay cosas más importantes que atender?

 

-¿Hay alguna afición (pintar, escribir, hacer teatro, aprender a cocinar) que crees que te gustaría cultivar o retomar pero siempre lo dejas para más adelante?

 

-¿Sientes que tu trabajo ya no te aporta nada y te gustaría reinventarte profesionalmente pero no te atreves y sigues arrastrándote, cada mañana, por la oficina con cara de palo?

 

-¿Sigues formándote para tener un mejor empleo en el futuro o ahorrando para comprarte una gran casa o garantizar tu jubilación pero te estás olvidando de disfrutar tu presente?

 

Sí ninguna de estas preguntas te ha removido un poco por dentro es que eres liberto al 100% y, a mí, solamente me queda felicitarte y decirte ¡ole tú!. Sin embargo, posiblemente, te habrás sentido reflejado en alguna de estas preguntas. No te digo ya si, como yo, acabas de cumplir los 40…

Bueno, de eso ya hablaremos en las próximas semanas. Hoy solo quería transmitirte este pensamiento: ¡Ojalá que el hecho de tener presente que un día te vas a morir te impulse a vivir con más plenitud tu presente!

En SER LIBERTO espero seguir ofreciéndote consejos, estrategias y herramientas para ayudarte a disfrutar del mejor momento de tu vida: AHORA.

Francesc Soler

Francesc Soler

Hoy, soy liberto y ayudo a otras personas a liberarse.
Francesc Soler
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